Relevamiento y diagnóstico
Identificación de equipos, información relevante, servicios y riesgos que pueden afectar la disponibilidad de los datos.
Una estrategia de backup ayuda a resguardar la información y a reducir el impacto de fallas, errores o incidentes. Evaluamos el entorno y las necesidades de cada organización para definir una solución de copias de seguridad y recuperación acorde a su operación.
El alcance se define según los equipos, los datos, la conectividad, los recursos disponibles y los tiempos de recuperación que necesita cada operación.
Identificación de equipos, información relevante, servicios y riesgos que pueden afectar la disponibilidad de los datos.
Definición de qué respaldar, periodicidad, ventanas de ejecución y criterios de retención, de acuerdo con cada necesidad.
Implementación o ajuste de tareas de backup en los equipos y destinos compatibles contemplados en la propuesta.
Evaluación de alternativas de almacenamiento local, en red o externo, según disponibilidad, seguridad y alcance acordado.
Revisión de resultados y pruebas de restauración para comprobar que los respaldos puedan utilizarse cuando se necesiten.
Orientación para priorizar servicios y definir pasos iniciales de recuperación ante fallas o interrupciones.
Además de implementar y verificar los respaldos, podés contratar ejercicios programados para evaluar cómo respondería tu organización ante una interrupción importante.
Una revisión integral del procedimiento de recuperación, los responsables, las prioridades y los recursos necesarios para volver a operar.
Una práctica periódica para comprobar avances, revisar cambios en el entorno y mantener actualizado el procedimiento de respuesta.
La modalidad puede ser de revisión guiada o práctica técnica. El alcance, los sistemas involucrados y las ventanas de prueba se acuerdan previamente para evitar afectar la operación. Los ejercicios anuales o semestrales se ofrecen como servicio programado, sujeto a evaluación y propuesta.
Buscamos que el respaldo tenga un propósito claro y que exista un procedimiento razonable para recuperar la información.
Conocemos el entorno, los datos críticos y las necesidades de operación.
Proponemos alcance, frecuencia, retención y destino de las copias.
Implementamos los respaldos incluidos en la propuesta aprobada.
Revisamos ejecuciones y, cuando corresponda, probamos restauraciones.
Contanos qué equipos o servicios necesitás respaldar, qué información es importante y cómo trabajás actualmente. Evaluamos el escenario y definimos los próximos pasos.